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Publicado por: audifonosgranviabilbao
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Cuando alguien prueba audífonos por primera vez, suele pensar que todo depende del modelo o de “subir/bajar el volumen”. En realidad, el resultado se decide mucho antes: en la audiometría. Porque el audífono se programa a partir de lo que esa prueba mide (frecuencia por frecuencia) y, si ese “mapa” sale impreciso, el ajuste también puede quedar descompensado (demasiado fuerte, demasiado flojo o incómodo).

En la elaboración de este artículo han participado profesionales de Clínica Audiológica Gran Vía (Bilbao), uno de los 10 mejores centros auditivos de Bilbao , que resumen el enfoque así: medir bien, ajustar con criterio y comprobar con datos que el resultado encaja con el oído y con la vida real.

Audifonos Gran Via Bilbao

Lo más actual: por qué afinar el ajuste (sobre todo en agudos) importa

Un estudio reciente con datos de casi 300 adultos analizó si las desviaciones respecto a los objetivos de real ear (lo que el audífono entrega en el oído real) se relacionan con la mejora percibida en el día a día (cuestionario SSQ). En conjunto, sugiere que quedarse corto o pasarse de objetivo en determinadas frecuencias puede afectar al beneficio percibido, incluso si una prueba simple en silencio no lo refleja igual. ( PubMed: estudio sobre objetivos de real ear y mejora percibida (SSQ) )

La traducción práctica para el lector es sencilla: no basta con “poner audífonos”; hay que ajustarlos a objetivo y comprobarlo.

En nuestros centros nos encargamos de poner todo a punto para que salud auditiva no sea un problema.

Audiometría: el “mapa” que guía el ajuste del audífono

Un audífono moderno no amplifica todo por igual. Ajusta la ayuda según:

  • Frecuencia (graves, medios, agudos).
  • Intensidad (sonidos suaves, normales y fuertes).
  • Límites de comodidad (para no molestar ni saturar).

Para lograrlo, la audiometría debe ser lo bastante fiable como para responder: cuánto falta, dónde falta y cómo lo tolera cada oído.

Qué define una audiometría de calidad (sin tecnicismos)

1) Procedimiento completo y estandarizado

La audiometría tonal (vía aérea y ósea) tiene procedimientos bien descritos en estándares internacionales, que buscan que el umbral medido sea consistente y comparable (incluyendo cuándo medir por vía ósea y en qué condiciones).
ISO: ficha del estándar (standard 43601)

2) Equipo y calibración: lo que no se ve, pero lo cambia todo

La fiabilidad no depende solo del profesional y del paciente: también del equipo. La norma ASA/ANSI S3.6-2025 recoge especificaciones, tolerancias y requisitos de calibración para señales de tono puro, habla y enmascaramiento en audiómetros.
ANSI Webstore: ASA/ANSI S3.6-2025 (calibración y requisitos de audiómetros)

3) Interpretación clínica (no solo imprimir un gráfico)

Dos audiogramas parecidos pueden significar cosas distintas si hay cera, presión, antecedentes de otitis, asimetrías, tinnitus, o si la queja principal es “con ruido no entiendo”. Una buena audiometría se integra con el resto de la exploración.

Las 7 piezas que ayudan a adaptar audífonos con criterio

  • Otoscopia + historia clínica breve (cera, inflamación, ruido, tinnitus , cirugías, mareos…).
  • Audiometría tonal por vía aérea (lo más conocido).
  • Vía ósea cuando procede, para diferenciar componentes conductivos y neurosensoriales.
  • Enmascaramiento si hay diferencias entre oídos o riesgo de “oído cruzado”.
  • Pruebas de habla (logoaudiometría): medir “entiendo” además de “oigo”.
  • Habla en ruido, si esa es la queja principal (bares, reuniones, familia).
  • Tolerancia al sonido si hay molestia, hiperacusia o “me pega” el ruido.

El paso que muchos olvidan: verificar el ajuste en tu oído (REM)

Incluso con una audiometría impecable, falta cerrar el círculo: comprobar que el audífono entrega en el canal auditivo lo que se pretende. Para eso se usan las medidas en oído real (REM / sonda), consideradas un método de referencia para verificar el ajuste frente a objetivos prescriptivos.
British Academy of Audiology: guía REMS 2018 (verificación con medidas en oído real)

En términos sencillos: no es “me lo ajustaron”, sino “lo medimos y lo dejamos donde debe”.

Audifonos Gran Via Bilbao

Señales de que tu audiometría o tu ajuste necesitan revisión

  • Sales con la sensación de que todo suena demasiado fuerte, “chillón” o metálico.
  • Te fatigas rápido y acabas quitándote los audífonos.
  • En casa “bien”, pero en calle o reuniones sigues perdido.
  • Un oído se siente claramente distinto al otro (sin explicación).
  • Tras semanas de uso y algún ajuste razonable, no hay mejora funcional.

Checklist rápido: 5 preguntas útiles el día de la prueba

  • ¿Harán vía aérea y vía ósea si corresponde?
  • Si hay asimetría, ¿aplicarán enmascaramiento?
  • ¿Incluye pruebas de habla (y habla en ruido si mi problema es el ruido)?
  • ¿Revisan el oído antes (otoscopia)?
  • ¿Verificarán el ajuste con REM?

Cuándo consultar sin esperar

  • Si la dificultad para entender conversaciones va a más (especialmente en ruido).
  • Si hay tinnitus persistente que afecta sueño o concentración.
  • Urgente: pérdida súbita (horas/días), sobre todo unilateral, y/o con vértigo intenso.

Cierre

En Clínica Audiológica Gran Vía (Bilbao) lo plantean con una frase que ayuda a decidir bien: la audiometría es el plano; la verificación es el control de calidad. No promete resultados garantizados (cada caso es distinto), pero sí aumenta la probabilidad de un ajuste más cómodo, más entendible y más estable cuando se apoya en medición completa, seguimiento y comprobaciones objetivas.
La Guía del Audífono: ficha de Clínica Audiológica Gran Vía (Bilbao)


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